lunes, 4 de abril de 2016

Monedero a Dani




Saludos Dani. Gracias por escribir. Hoy andaba enfadado viendo algunas declaraciones desafortunadas de políticos y académicos, justo el día en que otros veían caer el desmesurado peso de la ley sobre sus espaldas. Y me encuentro con tu comentario. Y me ha parecido conveniente decírtelo.
Ayer seguramente no viste a la familia que estaba rota cuando Antonio Bódalo entraba en la cárcel. No por saquear un banco, amañar un contrato, recibir una comisión por privatizar un servicio público. Si la hubieras visto no le hubieras llamado “analfabeto” –no pudo estudiar en esa Andalucía que aún pasa hambre- ni a un compañero que decide hacer una huelga de hambre tampoco le hubieras agredido llamándole “gordo” (precisamente por estar obeso es más peligrosa esa huelga de hambre que, espero, no haga). Entra en la cárcel por defender a otros. El juez ha dicho que hubo agresiones. Me extraña porque he visto a Bódalo frenar conatos de violencia en situaciones complicadas (tan fáciles cuando la gente está desesperada). Los compañeros del Sindicato de Trabajadores del Campo dicen que tienen vídeos donde se demuestra que no es cierto que participara en ninguna agresión pero, afirman, no se les permitió presentar esas pruebas. Tampoco es raro que en este país la justicia meta la pata. Ahí está el juez que encarceló a los titiriteros. Pero tenemos que acatar las leyes y debemos confiar en el estado de derecho. Como la sentencia es firme, toca asumirla y estamos pidiendo un indulto. En el país donde se indulta a banqueros ladrones y a conductores suicidas si tienen negocios con el poder. Bódalo ha sido condenado a tres años. ¡A tres años! por una agresión sin secuelas. Se suicidan seis personas cada día en España. En Luces de Bohemia, Valle Inclán se ríe de todo el mundo. Salvo de un preso al que la policía ejecuta por la espalda. Tampoco de una madre con un niño muerto en brazos. Y mucho menos de una prostituta niña que huele a nardos. No todo es gracioso. Sé que te has disculpado y eso te honra. Y sé que ni por asomo compartes las palabras que leíste representando un personaje en El Intermedio. Pero no pasa nada porque asumas toda la responsabilidad, incluido lo de hacer nacer a Miguel Hernández en Andalucía y no en Orihuela justo cuando estás diciendo que Bódalo es un ignorante y un cazurro al lado del poeta. De la misma manera que tampoco pasa nada porque me escribas sobre el asunto de Bodalo y no tengas la necesidad de terminar atacándome con mi desencuentro con Rivera (dando por ciertas cosas que, ya veremos en qué queda, nunca dije). Si uno se disculpa, se disculpa y punto. No hace falta intentar escaparse por ningún lado. Es más elegante.
Vuestro programa es de humor –de lo mejor de la programación de nuestro país- y me parece genial que os riais de todo lo risible, especialmente de todos los que pasamos de una manera u otra por la política. Somos patéticos y no merecemos mucho respeto. Los compañeros del SAT, que están luchando contra el atraso de Andalucía merecen, por el contrario, todo nuestro respeto. Reírse de Bódalo y de su compañero el día que entra en la cárcel y llamarles analfabetos, ignorantes y gordos no corresponde a El intermedio. Es propio de otros lugares. Y estoy convencido de que estamos totalmente de acuerdo. Y porque lo sé, te escribo con cariño y confianza. Seguiré disfrutando de vuestro programa y de tu sección. Y sé que de esta pequeña disputa todos salimos un poco mejores de como entramos. En mi caso te lo aseguro. Un abrazo y nos vemos.

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